El episodio de Saturday Night Live correspondiente al 12 de enero de 1991 no sólo retrató a Saddam Hussein, sino también al presidente de los Estados Unidos George Bush (Senior), con fines satíricos. Una vez más (al igual que en diciembre de 1990 en Saddam Hussein goes to Church chat), Hussein era interpretado por el comediante Phil Hartman, mientras que Bush era personificado por Dana Carvey. La escena abre en un restaurante de comida italiana, típico de los barrios de Nueva York. Al fondo, se escucha un acordeón que acentúa la identidad italiana del lugar. Toda la escena, cabe destacar, hace una referencia a las películas de mafia de los años sesenta en Estados Unidos (la trilogía de El Padrino, Los intocables, Contacto en Francia). En una mesa espera el presidente de los Estados Unidos solo, atándose el cordón de un zapato. Entra entonces, el invitado de honor de Saturday Night Live de aquella fecha, el actor Joe Mantengna, que personifica a un tal “Mr. Salazzo”. Bush le dice tan pronto lo ve, “gracias Señor Salzazzo, por acordar esta junta”. Salatzo, por su parte, contesta: “no tiene nada de qué agradecer, Señor Presidente, evitar la guerra es bueno, me imagino, bueno para usted…bueno para mi familia…es bueno para todos, pues”. Hasta este momento, no existe una simbolización der Saddam, pero sí de la Guerra del Golfo: se retrata como un conflicto que debería finalizar porque sería bueno finalizarlo, pero que “por alguna extraña razón” no ha terminado. Esto es irónico: lo que intenta decirse es que el fin del conflicto siempre estuvo en las manos de la clase política estadounidense (George Bush y el lobby internacional, personificado por Salatzo), pero que ésta deliberadamente no lo terminó.
Más tarde, dentro del mismo sketch entra Saddam Hussein. Irrumpe dentro del restaurante italiano, se sienta a la mesa con Bush y Salatzo y saluda a ambos. Bush sonríe socarronamente y le dice a Saddam: “si usted me lo permite, Señor Hussein, hablaré con el Señor Salatzo en italiano”. Posteriormente, Bush menciona a Salatzo: “Io voglio solo che Saddam... partire da Kuwaita in tutto.. tutto..” (“quisiera que Saddam sólo partiera de Kuwait, de inmediato, de inmediato…”). En esta escena, se acentúa que Saddam es un ignorante. El presidente estadounidense conoce varios idiomas, sabe negociar y está preocupado por terminar la guerra. Saddam, en cambio, no tiene modales: fuma desconsideradamente echando el humo en la cara de los invitados, habla con ademanes marcados y desplantes, y no conoce otra forma de comunicarse que no sea un inglés masticado con acento arabesco. Salatzo, tras la frase en italiano de Bush, se dirige a Saddam y le dice: “creo que el presidente de Estados Unidos y yo debemos ir al baño”. Saddam, reiterando su torpeza, sólo sonríe y dice: “cuando hay que ir, hay que ir, ¿no?”.
En el baño ocurre el clímax del argumento del sketch. Los personajes de Mantegna y Dana Carvey revelan que el plan original de la cena era matar al dictador Hussein. Tristemente, su plan se ha visto frustrado, pues ambos olvidaron un arma con la cual ejecutarlo. En esta secuencia del baño, Salatzo le dice a Bush:
Yo no sé por qué tanto alboroto con la guerra. No sé, ni siquiera, ¿por qué era necesario comenzar una guerra? La verdad, usted es el presidente Bush, es el hombre más poderoso de la tierra… ¿qué interés tiene en Kuwait? ¿No puede darle a Saddam Hussein un par de islas por El Salvador y arreglar todo esto? Yo sé que los ingleses controlan Kuwait, pero usted no los ayudó mucho que digamos antes,… como Reagan no los quiso ayudar en Argentina…¿qué sentido tiene todo esto?
Éste es un diálogo clave. Salatzo personifica a una opinión pública estadounidense (e internacional, pues recordemos que él es italiano) que no cree en la veracidad de la guerra ni en sus motivos legítimos y que cuestiona el discurso de George Bush. Esto denota que Saturday Night Live no se distingue por ser un programa que sirva como portavoz del discurso estadounidense, sino más bien, como una crítica total, casi anárquica, que irrumpe y se burla de todo lo establecido: del lado de los Estados Unidos y del lado contrario (iraquí) por igual.
Al regresar del baño, Salatzo y Bush se encuentran a un Saddam Hussein que toma una copa de vino y somnoliento (casi ebrio), les dice… “¿qué rayos estamos haciendo?”. Esta frase sirve simbólicamente como una especie de reivindicación de Saddam ante la opinión pública: el dictador nunca conoció en sí, los motivos de Estados Unidos para entrar en la guerra. Sin embargo, la pinta de ebrio olvidadizo también retrata a Saddam como un desconsiderado total al respecto de la guerra, al que no le importa mucho si las tropas entran en territorio kuwaití o no. Justo después de que Saddam pregunte “¿qué rayos estamos haciendo?”, Dana Carvey/ George Bush voltea a la cámara…Live from New York it´s Saturday Night.
Referencias:
The Saturday Night Live Archive, en http://www.nbc.com/saturday-night-live/recaps/#cat=16&mea=658&ima=31154
The Saturday Night Live: Joe Mantegna, en http://snl.jt.org/ep.php?i=199101120
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